viernes, 19 de febrero de 2010

Influencia de los filósofos griegos en la Administración

Por: Giselle Ruiz Bonilla

Siempre hemos utilizado la frase “De la teoría se lleva a la práctica”, lo primero que nos enseñan es la teoría y el porqué de las cosas, después nos llevan a la práctica. Que quiero decir con esto, que los filósofos griegos nos han dejado un legado de principios filosóficos en el cual a través de los tiempos hemos utilizado o hemos partido de esas teorías para llegar a la práctica.

No podemos hablar de Grecia sin mencionar sus grandes filósofos, que le dieron un toque idealista a la época antigua. Un filósofo no es más que una persona que ama la sabiduría, que estudia el conocimiento, que investiga, observa y enseña sus conocimientos adquiridos. Desde la antigüedad la administración ha recibido muchas influencias filosóficas y esto es gracias a sus filósofos que nos han dejado un legado que aun prevalece en nuestros tiempos.

Los filósofos eran profundos pensadores, matemáticos, políticos, economistas, científicos, historiadores, etc. Han sido sin duda los formadores de la ideología moderna. Discutieron y analizaron los conceptos del origen y la organización del Estado, la libertad de expresión, la propiedad privada, la ética mercantil, todo esto favoreció al desarrollo industrial y comercial en la antigua Grecia.
Entre los más destacados filósofos se encuentran:

Sócrates (469-399 a. C.): Emplea en la formación aspectos administrativos, como la habilidad personal separando el conocimiento técnico de la experiencia. Un ejemplo de esto es si una persona que venda cartera, es necesario que sepa que es una cartera, que materiales lleva, para que se utiliza, como se hace, que tipos de cartera existen, etc. Es decir a mi entender que en los negocios la experiencia lleva más crédito que el conocimiento técnico que pueda tener una persona en un área o con un objeto. Ósea que no es lo mismo conocer algo que saber de él a fondo.


“Cuando una persona ejecuta actos que los demás llamamos malos, en realidad esa persona no es mala sino ignorante”. Sócrates.

Platón
(429 a. C.- 347 a. C.): Filósofo griego, nacido en Atenas discípulo de Sócrates, escribió La República, las Leyes, Critón, Fedón, Georgias, El Banquete, y otras obras, con motivo de la muerte de Sócrates en el año 399 a. De C., Platón preocupado profundamente por los problemas políticos y sociales inherentes al desarrollo social y cultural del pueblo griego, escribe La República, en donde expone su punto de vista sobre el estilo democrático de gobierno y sobre la administración de los negocios públicos. En su obra pretendió formular un modelo de organización pública gobernada por una aristocracia de filósofos y sabios, a los que les prohibía acumular riqueza, por ser ésta contraria a la naturaleza de la bondad y la virtud.

Al referirse a la clase productora apuntó que ésta no debe enriquecerse, aunque afirma que se requiere un capital para la producción, y señala que debe haber separación entre la clase productora y el Estado. En la actualidad vemos que existen las empresas privadas y entidades públicas que se consideran gubernamentales o regidas por el Estado, así que podemos afirmar que fue Platón quien separo en dos a la clase productora desde la antigüedad.

Platón no quería que la clase productora se enriqueciese porque en Grecia se vivía de una forma que todas las personas eran iguales ante la ley, y la igualdad de persona era algo muy conservado en la sociedad.

Aristóteles (384 a. C. – 322 a. C.): Otro filósofo griego, discípulo de Platón, nacido en Estagira, Macedonia. Dio origen a La República y de Las Leyes. Se dice que Platón fue el “idealista” y Aristóteles fue el “realista”. Fue el creador de la lógica.
Sus ideas organizaron las actividades administrativas, básicamente las mercantiles. Y todavía en nuestros tiempos hay fuertes influencias de la ética aristotélica en diversas corrientes de pensamiento y en diferentes disciplinas. El señalaba que comprar y vender es una manera de hacer dinero “contraria a la naturaleza” y critica fuertemente la ganancia por comercio, al grado de que en su libro Política y Ética, Aristóteles escribió:
“De las dos maneras de hacer dinero, una es la Administración del hogar y la otra el comercio al por menor; la primera es necesaria y honorable pero la última es un tipo de intercambio, justamente censurado, puesto que resulta contrario a la naturaleza y es un modo por el cual algunos hombres se benefician a costa de los otros” Aristóteles.

Se Nota a simple vista los valores éticos que tenia la sociedad, en aquella época los valores jugaban un papel muy importante en el desarrollo de la administración. A mi juicio Aristóteles era algo comunista, porque no le gustaba que hubiese clases sociales más altas que otras, siempre quiso que la comunidad se mantuviese al unisonó, y que fuese autosuficiente porque él no consideraba a la distribución de la producción como elemento necesario. Aunque sus ideologías son aceptadas hoy en día por algunos países como Cuba, China y Vietnam, existen otros países que podrían considerar que esa manera de pensar de Aristóteles fue un atraso para el comercio y la economía de una civilización y que esa manera de administrar un Estado no es la correcta porque no todo el mundo tiene las mismas necesidades y existiría desigualdad en los trabajos realizados porque no todo el mundo trabaja con la misma intensidad y ni con el mismo esfuerzo.

Según el “Estagirita”, los actos administrativos, económicamente hablando pertenecen a dos categorías:

a) La economía natural que se encarga de la administración de los recursos.
b) La crematística que se encarga del incremento y adquisición de los recursos.

La economía natural está éticamente justificada. No así la crematística fue a la que reprobó. Considera que cuando los recursos provienen del pastoreo, caza, pesca y agricultura, son productos de la Naturaleza y no del trabajo humano. Pero cuando la finalidad de la producción de recursos es el comercio, resulta inmoral, porque la auténtica crematística, apunta, proviene del deseo ilimitado de los hombres de poseer bienes y sobre todo dinero.

A parte de la ideología comunista y los valores éticos de Aristóteles estudió la teoría del valor, dando conceptos como: valor de uso; valor de cambio; la moneda, como unidad de cambio; y la teoría del valor intrínseco de la moneda.

Dejó establecido que el Estado debe orientarse teleológicamente o sea que ha de tener presentes su finalidad y objetivos: el bien común. En la actualidad sigue siendo esta la finalidad del Estado a nivel mundial ya que el Estado es el que debe de velar para que la sociedad viva dignamente, proteger a sus ciudadanos y custodiar que no le falte nada.

Creo que no podemos quejarnos del legado que nos han dejado los filósofos griegos a los administradores, porque hoy en día tenemos que agradecerles sus ideologías y valores éticos, sus influencias en la moneda, en los calculos matemáticos, en el desarrollo comercial y económico, y muchas otras más, que solo tenemos que verlas desde otro punto de vista y le encontraremos un significado grandioso.

La contabilidad en Grecia Antigua

Por: Wilton Payano

Resulta un tanto difícil obtener información abundante acerca de la contabilidad en la antigua Grecia. En realidad no hubo un avance extraordinario en cuanto a prácticas contables se refiere.

No se puede negar la existencia de la contabilidad en Grecia. Aunque esta se desarrolla varios siglos después que en otras civilizaciones como Mesopotamia o Egipto. Las primeras formas de contabilidad estructurada aparecen como herramientas de control en los tiempos de adoración, estas practicas se basaba en la anotación escrupulosa de los bienes o donaciones realizadas por los fieles en un libro diario llamado efemérides.

El uso de las prácticas contables poco a poco se fue extendiendo a las actividades comerciales. La contabilidad paso a formar parte de las actividades comerciales cuando los templos inician una vida comercial, al convertirse en prestamistas. De esta manera aparecen las primeras instituciones crediticias de la antigua Grecia, empiezan a ser acreedores de particulares y del Estado, apareciendo así las primeras entidades bancarias.

Con la aparición de los banqueros aparece también un nuevo libro contable, el libro de cuentas de clientes que utilizaba para llevar un registro detallado de los nombres de las personas a quien se le otorgaba un préstamo, el monto y las amortizaciones hechas al mismo.

La contabilidad adquirió importancia con el auge de las entidades bancarias y cuando los libros contables empezaron a ser usados como prueba en los juicios por demandas contra aquellas que incumplían con el pago de sus deudas. La importancia fue tal que para el siglo V antes de Cristo se obligaba a los comerciantes a que llevaran libros de contabilidad. Incluso para actividades cotidianas se lleva una escrupulosa anotación, tal es el caso de la construcción de un nuevo edificio donde se hacia un registro de todo lo que utilizaba en la edificación, incluyendo el número de piedras empleadas.

¿Qué ha quedado de la contabilidad griega?

Aunque quizá el mundo de la Grecia antigua no destaque por ser uno de los antecedentes de la contabilidad en sí, podemos afirmar, por la gran cantidad de documentos contables que ha sobrevivido, que fueron los griegos los pioneros en asentar un sistema crediticio moderno. En crear una constitución bancaria con alta complejidad, muy similar a la de nuestros tiempos modernos, por ello sí que podemos considerar a la antigua Grecia como el antecedente de la banca moderna.

De los griegos también nos ha que el libro contable Mayor Auxiliar de Cuentas por Cobrar, que tiene el mismo uso que le daban los griegos al libro de cuentas de clientes. Así como el orden y la pulcritud con que se llevaban los registros contables.

miércoles, 17 de febrero de 2010

La moneda en la antigua Grecia

Por: Wilton Payano y Giselle Ruiz

El progreso económico del mundo griego se aceleró al aparecer la moneda. Las primeras monedas empezaron a usarse en el reino de Lidia, en el Asia Menor, a principios del siglo VI a.C. Luego se usaron en las ciudades griegas de Jonia, y poco a poco, se generalizó su uso en todo el mundo mediterráneo, así como el reino de Persia en los tiempos de Darío.
Las más antiguas monedas griegas conocidas son las dracmas. La dracma, era una moneda pequeña de plata; una oveja costaba un (1) dracma, un buey cinco (5) dracmas. Un propietario con renta anual de 500 dracmas era considerado un hombre rico.
Las monedas de mayor valor eran: la mina, que valía cien (100) dracmas, y el talento, que valía sesenta (60) minas; a su vez la dracma se subdividía en seis (6) óbolos.
Las ciudades griegas empleaban distintos cuños para sus monedas, pero su valor era más o menos igual. Generalmente las monedas llevaban la efigie de un dios, de un héroe o de un animal. Las monedas atenienses lucían la figura de una lechuza, animal preferido de la diosa Atenea que era divinidad protectora de la ciudad, etc.
Las monedas tenían varios usos en el mundo Griego:
  • Servían como dinero, para realizar intercambios comerciales, y siendo utilizados por las ciudades-estado sobre todo para la contratación de mercenarios y para el pago a los ciudadanos por sus servicios.
  • Eran una fuente de ingresos. Los extranjeros tenían que intercambiar su moneda por la local con un tipo de cambio favorable a la ciudad-estado.
  • Servían como una forma de almacenar metales preciosos y así poder trasladarlos como bien de consumo. Eso explica los descubrimientos de monedas atenienses con altas concentraciones de plata a grandes distancias de la ciudad.
  • Por último, la producción de moneda propia suponía para la ciudad-estado que la llevaba a cabo un cierto prestigio frente a la que no era capaz de hacerlo.

Fuente:
Ellauri, O. S. (1991). Historia Universal: Grecia. Buenos Aires, Argentina: Editorial Kapelusz S.A.
La economia en la antigua Grecia. (2009, julio 05). Retrieved julio 09, 2009, from Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Econom%C3%ADa_en_la_Antigua_Grecia